Versículos de la Biblia por tema / Fiabilidad
A los justos los guía su integridad; a los falsos los destruye su hipocresía.
Pon la mirada en lo que tienes delante; fija la vista en lo que está frente a ti.
«Aunque cambien de lugar las montañas y se tambaleen las colinas, no cambiará mi fiel amor por ti ni vacilará mi pacto de paz», dice el Señor, que de ti se compadece.
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras jamás pasarán.
Aun en la vejez, cuando ya peinen canas, yo seré el mismo, yo los sostendré. Yo los hice y cuidaré de ustedes; los sostendré y los libraré.
Pues tu amor es tan grande que llega a los cielos; ¡tu verdad llega hasta el firmamento!
Así dice la Escritura: «Todo el que confíe en él no será jamás defraudado».
No los voy a dejar huérfanos; volveré a ustedes.
Pero el Señor es fiel, y él los fortalecerá y los protegerá del maligno.
El testigo verdadero jamás engaña; el testigo falso propaga mentiras.
Rásguense el corazón y no las vestiduras. Vuélvanse al Señor su Dios, porque él es bondadoso y compasivo, lento para la ira y lleno de amor, cambia de parecer y no castiga.
Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos.
Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, donde está el Padre que creó las lumbreras celestes, y que no cambia como los astros ni se mueve como las sombras.
Fiel es Dios, quien los ha llamado a tener comunión con su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
El que los llama es fiel, y así lo hará.
Los ojos del Señor están sobre los que le temen; de los que esperan en su gran amor.
¡Él apaga la sed del sediento, y sacia con lo mejor al hambriento!
Si ustedes creen, recibirán todo lo que pidan en oración.
El Señor está cerca de quienes lo invocan, de quienes lo invocan en verdad.
Que tu gran amor, Señor, nos acompañe, tal como lo esperamos de ti.
Todo esfuerzo tiene su recompensa, pero quedarse solo en palabras lleva a la pobreza.
Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios—, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
¿Pues quién es Dios, si no el Señor? ¿Quién es la roca, si no nuestro Dios?
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Cuando ustedes digan “sí”, que sea realmente sí; y, cuando digan “no”, que sea no. Cualquier cosa de más, proviene del maligno.
El Señor mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No temas ni te desanimes.
Pero tú, Señor, reinas por siempre; tu trono permanece eternamente.
De todo hombre se espera lealtad. Más vale ser pobre que mentiroso.
El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota. Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad!
Su señor le respondió: “¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! En lo poco has sido fiel; te pondré a cargo de mucho más. ¡Ven a compartir la felicidad de tu señor!”
El Señor ama la justicia y el derecho; llena está la tierra de su gran amor.
No permitirá que tu pie resbale; jamás duerme el que te cuida.
El Señor estará con ustedes, siempre y cuando ustedes estén con él. Si lo buscan, él dejará que ustedes lo hallen; pero, si lo abandonan, él los abandonará.
La hierba se seca y la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre.
Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir.
El Señor cumplirá en mí su propósito. Tu gran amor, Señor, perdura para siempre; ¡no abandones la obra de tus manos!
No bien decía: «Mis pies resbalan», cuando ya tu gran amor, Señor, venía en mi ayuda.
El Señor aborrece a los de labios mentirosos, pero se complace en los que actúan con lealtad.
Dios no es un simple mortal para mentir y cambiar de parecer. ¿Acaso no cumple lo que promete ni lleva a cabo lo que dice?
Mantengamos firme la esperanza que profesamos, porque fiel es el que hizo la promesa.
Instrúyeme, Señor, en tu camino para conducirme con fidelidad. Dame integridad de corazón para temer tu nombre.
El Señor es justo en todos sus caminos y bondadoso en todas sus obras.
Cuando hagas una promesa a Dios, no tardes en cumplirla, porque a Dios no le agradan los necios. Cumple tus promesas.
Por mi parte, yo estoy a punto de ir por el camino que todo mortal transita. Ustedes bien saben que ninguna de las buenas promesas del Señor su Dios ha dejado de cumplirse al pie de la letra. Todas se han hecho realidad, pues él no ha faltado a ninguna de ellas.
Entrégale tus afanes al Señor y él te sostendrá; no permitirá que el justo caiga y quede abatido para siempre.
Este mensaje es digno de crédito: Si morimos con él, también viviremos con él.
En verdad, nada hace el Señor omnipotente sin antes revelar sus designios a sus siervos los profetas.
Ustedes, que aman al Señor, odien el mal; él protege la vida de sus fieles y los libra de manos de los malvados.
Así que yo les digo: Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá la puerta.
Aleja de mí la falsedad y la mentira; no me des pobreza ni riquezas, sino solo el pan de cada día.