Versículos de la Biblia por tema / Fiabilidad
Instrúyeme, Señor, en tu camino para conducirme con fidelidad. Dame integridad de corazón para temer tu nombre.
Por mi parte, yo estoy a punto de ir por el camino que todo mortal transita. Ustedes bien saben que ninguna de las buenas promesas del Señor su Dios ha dejado de cumplirse al pie de la letra. Todas se han hecho realidad, pues él no ha faltado a ninguna de ellas.
La suma de tus palabras es la verdad; tus justas leyes permanecen para siempre.
Si ustedes creen, recibirán todo lo que pidan en oración.
«Aunque cambien de lugar las montañas y se tambaleen las colinas, no cambiará mi fiel amor por ti ni vacilará mi pacto de paz», dice el Señor, que de ti se compadece.
Aun en la vejez, cuando ya peinen canas, yo seré el mismo, yo los sostendré. Yo los hice y cuidaré de ustedes; los sostendré y los libraré.
«Por lo tanto, adviérteles que así dice el Señor y Dios: “Mis palabras se cumplirán sin retraso: yo cumpliré con lo que digo”», afirma el Señor y Dios.
Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa.
Ustedes, que aman al Señor, odien el mal; él protege la vida de sus fieles y los libra de manos de los malvados.
Fiel es Dios, quien los ha llamado a tener comunión con su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
El Señor cumplirá en mí su propósito. Tu gran amor, Señor, perdura para siempre; ¡no abandones la obra de tus manos!
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras jamás pasarán.
A los justos los guía su integridad; a los falsos los destruye su hipocresía.
El testigo verdadero jamás engaña; el testigo falso propaga mentiras.
Porque el Señor ama al justo y no abandona a quienes le son fieles. El Señor los protegerá para siempre, pero la descendencia de los malvados será exterminada.
De todo hombre se espera lealtad. Más vale ser pobre que mentiroso.
Todo esfuerzo tiene su recompensa, pero quedarse solo en palabras lleva a la pobreza.
“Vuélvanse a mí, y yo me volveré a ustedes”, afirma el Señor de los Ejércitos.
Pues tu amor es tan grande que llega a los cielos; ¡tu verdad llega hasta el firmamento!
En ti confían los que conocen tu nombre, porque tú, Señor, jamás abandonas a los que te buscan.
Tú eres fiel con quien es fiel e íntegro con quien es íntegro.
Que tu gran amor, Señor, nos acompañe, tal como lo esperamos de ti.
La gente chismosa revela los secretos; la gente confiable es discreta.
No bien decía: «Mis pies resbalan», cuando ya tu gran amor, Señor, venía en mi ayuda.
El Señor ama la justicia y el derecho; llena está la tierra de su gran amor.
“No mates, no cometas adulterio, no robes, no presentes falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre”, y “ama a tu prójimo como a ti mismo”.
Así dice la Escritura: «Todo el que confíe en él no será jamás defraudado».
Aleja de mí la falsedad y la mentira; no me des pobreza ni riquezas, sino solo el pan de cada día.
Solo él es mi roca y mi salvación; él es mi protector. ¡Jamás habré de caer!
¿Pues quién es Dios, si no el Señor? ¿Quién es la roca, si no nuestro Dios?
Mantengamos firme la esperanza que profesamos, porque fiel es el que hizo la promesa.
Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir.
Dios no es un simple mortal para mentir y cambiar de parecer. ¿Acaso no cumple lo que promete ni lleva a cabo lo que dice?
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
El Señor está cerca de quienes lo invocan, de quienes lo invocan en verdad.
Pero el amor del Señor es eterno y siempre está con los que le temen; su justicia está con los hijos de sus hijos, con los que cumplen su pacto y se acuerdan de sus preceptos para ponerlos por obra.
En verdad, nada hace el Señor omnipotente sin antes revelar sus designios a sus siervos los profetas.
Dios es nuestro refugio y nuestra fortaleza, nuestra segura ayuda en momentos de angustia.
Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido.
El Señor aborrece a los de labios mentirosos, pero se complace en los que actúan con lealtad.
Pero el Señor es fiel, y él los fortalecerá y los protegerá del maligno.
¡Él apaga la sed del sediento, y sacia con lo mejor al hambriento!
Su señor le respondió: “¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! En lo poco has sido fiel; te pondré a cargo de mucho más. ¡Ven a compartir la felicidad de tu señor!”
Este mensaje es digno de crédito: Si morimos con él, también viviremos con él.
Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios—, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
Cuando hagas una promesa a Dios, no tardes en cumplirla, porque a Dios no le agradan los necios. Cumple tus promesas.
Así que yo les digo: Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá la puerta.
Escucha, Señor, mi oración; atiende a mi súplica. Por tu fidelidad y tu justicia, respóndeme.
La palabra del Señor es justa; fieles son todas sus obras.
¡Alaben al Señor porque él es bueno, y su gran amor perdura para siempre!