Versículos de la Biblia por tema / Buscar
Busquen al Señor mientras se deje encontrar, llámenlo mientras esté cercano.
Busquen al Señor, todos los humildes de la tierra, los que han puesto en práctica sus normas. Busquen la justicia, busquen la humildad; tal vez encontrarán refugio en el día de la ira del Señor.
Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón.
En ti confían los que conocen tu nombre, porque tú, Señor, jamás abandonas a los que te buscan.
¡Refúgiense en el Señor y en su fuerza, busquen siempre su presencia!
Tengo sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo podré presentarme ante Dios?
El Señor estará con ustedes, siempre y cuando ustedes estén con él. Si lo buscan, él dejará que ustedes lo hallen; pero, si lo abandonan, él los abandonará.
Busquen el bien y no el mal, y vivirán; y así estará con ustedes el Señor Dios Todopoderoso, tal como ustedes lo afirman.
Los leoncillos se debilitan y tienen hambre, pero a los que buscan al Señor nada les falta.
Busqué al Señor, y él me respondió; me libró de todos mis temores.
Quien halla esposa halla la felicidad: muestras de su favor le ha dado el Señor.
Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá.
Dichosos los que guardan sus estatutos y de todo corazón lo buscan.
Examínense para ver si están en la fe; pruébense a sí mismos. ¿No se dan cuenta de que Cristo Jesús está en ustedes? ¡A menos que fracasen en la prueba!
Así que yo les digo: Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá la puerta.
Recurran al Señor y a su fuerza; busquen siempre su rostro.
Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
Así de dulce sea la sabiduría a tu alma; si das con ella, tendrás buen futuro; tendrás una esperanza que no será destruida.
Por último, fortalézcanse con el gran poder del Señor.
En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.
Deléitate en el Señor y él te concederá los deseos de tu corazón.
Me di a conocer a los que no preguntaban por mí; dejé que me hallaran los que no me buscaban. A una nación que no invocaba mi nombre, dije: “¡Aquí estoy, aquí estoy!”.
Así dice el Señor al reino de Israel: «Búsquenme y vivirán.»
Señor, tú me examinas y me conoces. Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; aun a la distancia me lees el pensamiento.
Viviré con toda libertad, porque he buscado tus preceptos.
Oh Dios, tú eres mi Dios; yo te busco intensamente. Mi alma tiene sed de ti; todo mi ser te anhela, cual tierra seca, sedienta y sin agua.