Versículos de la Biblia por tema / Fiabilidad
En verdad, nada hace el Señor omnipotente sin antes revelar sus designios a sus siervos los profetas.
Pon la mirada en lo que tienes delante; fija la vista en lo que está frente a ti.
Que el Señor nuestro Dios esté con nosotros, como estuvo con nuestros antepasados; que nunca nos deje ni nos abandone.
Tú eres fiel con quien es fiel e íntegro con quien es íntegro.
No me niegues, Señor, tu misericordia; que siempre me protejan tu amor y tu verdad.
No los voy a dejar huérfanos; volveré a ustedes.
Cuando ustedes digan “sí”, que sea realmente sí; y, cuando digan “no”, que sea no. Cualquier cosa de más, proviene del maligno.
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras jamás pasarán.
Señor, tú eres mi Dios; te exaltaré y alabaré tu nombre porque has hecho maravillas. Desde tiempos antiguos tus planes son fieles y seguros.
El testigo verdadero jamás engaña; el testigo falso propaga mentiras.
Rásguense el corazón y no las vestiduras. Vuélvanse al Señor su Dios, porque él es bondadoso y compasivo, lento para la ira y lleno de amor, cambia de parecer y no castiga.
Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido.
Porque el Señor ama al justo y no abandona a quienes le son fieles. El Señor los protegerá para siempre, pero la descendencia de los malvados será exterminada.
Aun en la vejez, cuando ya peinen canas, yo seré el mismo, yo los sostendré. Yo los hice y cuidaré de ustedes; los sostendré y los libraré.
Así dice la Escritura: «Todo el que confíe en él no será jamás defraudado».
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Así es también la palabra que sale de mi boca: No volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo deseo y cumplirá con mis propósitos.
Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. Su verdad será tu escudo y tu baluarte.
No permitirá que tu pie resbale; jamás duerme el que te cuida.
“No mates, no cometas adulterio, no robes, no presentes falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre”, y “ama a tu prójimo como a ti mismo”.
Este mensaje es digno de crédito: Si morimos con él, también viviremos con él.
Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios—, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
De todo hombre se espera lealtad. Más vale ser pobre que mentiroso.
Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir.
Aleja de mí la falsedad y la mentira; no me des pobreza ni riquezas, sino solo el pan de cada día.
Fiel es Dios, quien los ha llamado a tener comunión con su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
Ustedes, que aman al Señor, odien el mal; él protege la vida de sus fieles y los libra de manos de los malvados.
¡Él apaga la sed del sediento, y sacia con lo mejor al hambriento!
La gente chismosa revela los secretos; la gente confiable es discreta.
La palabra del Señor es justa; fieles son todas sus obras.
El Señor está cerca de quienes lo invocan, de quienes lo invocan en verdad.
Pues tu amor es tan grande que llega a los cielos; ¡tu verdad llega hasta el firmamento!
El Señor cumplirá en mí su propósito. Tu gran amor, Señor, perdura para siempre; ¡no abandones la obra de tus manos!
Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa.
¿Pues quién es Dios, si no el Señor? ¿Quién es la roca, si no nuestro Dios?
El Señor mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No temas ni te desanimes.
El Señor estará con ustedes, siempre y cuando ustedes estén con él. Si lo buscan, él dejará que ustedes lo hallen; pero, si lo abandonan, él los abandonará.
Pero tú, Señor, reinas por siempre; tu trono permanece eternamente.
El Señor es justo en todos sus caminos y bondadoso en todas sus obras.
Si ustedes creen, recibirán todo lo que pidan en oración.
Cuando hagas una promesa a Dios, no tardes en cumplirla, porque a Dios no le agradan los necios. Cumple tus promesas.
Pero el Señor es fiel, y él los fortalecerá y los protegerá del maligno.
Los ojos del Señor están sobre los que le temen; de los que esperan en su gran amor.
No bien decía: «Mis pies resbalan», cuando ya tu gran amor, Señor, venía en mi ayuda.
«Aunque cambien de lugar las montañas y se tambaleen las colinas, no cambiará mi fiel amor por ti ni vacilará mi pacto de paz», dice el Señor, que de ti se compadece.
Todo esfuerzo tiene su recompensa, pero quedarse solo en palabras lleva a la pobreza.
Así que yo les digo: Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá la puerta.
Pero yo cantaré a tu poder y por la mañana alabaré tu amor; porque tú eres mi protector, mi refugio en momentos de angustia.
Pero yo les digo: No juren de ningún modo: ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.
La hierba se seca y la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre.