Versículos de la Biblia por tema / Seguridad
Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes.
Este es mi pacto con ustedes: Nunca más serán exterminados todos los seres vivientes por las aguas de un diluvio; nunca más habrá un diluvio que destruya la tierra.
Torre inexpugnable es el nombre del Señor; a ella corren los justos y se ponen a salvo.
El que habita al abrigo del Altísimo descansará a la sombra del Todopoderoso. Yo digo al Señor: «Tú eres mi refugio, mi fortaleza, el Dios en quien confío».
Es mejor refugiarse en el Señor que confiar en el hombre.
Pero el Señor es fiel, y él los fortalecerá y los protegerá del maligno.
Por lo tanto, pónganse toda la armadura de Dios, para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza.
Confía en el Señor y haz el bien; establécete en la tierra y mantente fiel.
Quien se conduce con integridad anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Canten a Dios, canten salmos a su nombre; aclamen a quien cabalga por las estepas, y regocíjense en su presencia. ¡Su nombre es el Señor! Padre de los huérfanos y defensor de las viudas es Dios en su morada santa.
El Señor es refugio de los oprimidos; es su baluarte en momentos de angustia.
Sáname, Señor, y seré sanado; sálvame y seré salvo, porque tú eres mi alabanza.
After the death of Joshua, the Israelites asked the Lord, “Who of us is to go up first to fight against the Canaanites?”
En paz me acuesto y me duermo, porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado.
No debemos, pues, dormirnos como los demás, sino mantenernos alerta y en nuestro sano juicio.
Daré de beber a los sedientos y saciaré a los que estén agotados.
Entrégale tus afanes al Señor y él te sostendrá; no permitirá que el justo caiga y quede abatido para siempre.
El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida; ¿quién me asustará?
Al de carácter firme lo guardarás en perfecta paz, porque en ti confía.
Solo él es mi roca y mi salvación; él es mi protector. ¡Jamás habré de caer!
Tú eres mi refugio; tú me protegerás del peligro y me rodearás con cánticos de liberación.
El prudente ve el peligro y lo evita; el inexperto sigue adelante y sufre las consecuencias.
Bueno es el Señor; es refugio en el día de la angustia, y protector de los que en él confían.
El Señor cumplirá en mí su propósito. Tu gran amor, Señor, perdura para siempre; ¡no abandones la obra de tus manos!
Aun cuando un ejército me asedie, no temerá mi corazón; aun cuando una guerra estalle contra mí, yo mantendré la confianza.
Dios es nuestro refugio y nuestra fortaleza, nuestra segura ayuda en momentos de angustia.
No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno.
Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. Su verdad será tu escudo y tu baluarte.