Versículos de la Biblia por tema / Alma
Tengo sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo podré presentarme ante Dios?
Pero si desde allí buscan al Señor su Dios con todo su corazón y con toda su alma, lo encontrarán.
La ley del Señor es perfecta: infunde nuevo aliento. El mandato del Señor es digno de confianza: da sabiduría al sencillo.
Gritarán de júbilo mis labios cuando yo te cante salmos, pues me has salvado la vida.
Espero al Señor, lo espero con toda el alma; en su palabra he puesto mi esperanza.
Solo en Dios halla descanso mi alma; de él viene mi esperanza.
Así dice el Señor: «Deténganse en los caminos y miren; pregunten por los senderos antiguos. Pregunten por el buen camino, ¡y sigan por él! Así hallarán el descanso anhelado. Pero ellos dijeron: “¡No lo seguiremos!”.»
Por mi parte, yo estoy a punto de ir por el camino que todo mortal transita. Ustedes bien saben que ninguna de las buenas promesas del Señor su Dios ha dejado de cumplirse al pie de la letra. Todas se han hecho realidad, pues él no ha faltado a ninguna de ellas.
Y esfuércense por cumplir fielmente el mandamiento y la ley que ordenó Moisés, siervo del Señor: Amen al Señor su Dios, condúzcanse de acuerdo con su voluntad, obedezcan sus mandamientos, manténganse unidos firmemente a él y sírvanle de todo corazón y con todo su ser.
Alaba, alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre.
Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón.
Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente.
¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza, y todavía lo alabaré. ¡Él es mi Salvador y mi Dios!
¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? ¿O qué se puede dar a cambio de la vida?
Oh Dios, tú eres mi Dios; yo te busco intensamente. Mi alma tiene sed de ti; todo mi ser te anhela, cual tierra seca, sedienta y sin agua.
“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente” —le respondió Jesús—.
No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien al que puede destruir alma y cuerpo en el infierno.
Panal de miel son las palabras amables: endulzan la vida y dan salud al cuerpo.
Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre. ¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas y esto lo sé muy bien!
Señor, líbrame de los labios mentirosos y de la lengua engañosa.
Daré de beber a los sedientos y saciaré a los que estén agotados.
Solo en Dios halla descanso mi alma; de él viene mi salvación.