Versículos de la Biblia por tema / Mente
Francamente, mientras más sabiduría, más problemas; mientras más se sabe, más se sufre.
El hierro se afila con el hierro, y el hombre en el trato con el hombre.
“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente” —le respondió Jesús—.
Por la gracia que se me ha dado, les digo a todos ustedes: Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con moderación, según la medida de fe que Dios le haya dado.
El necio desdeña la corrección de su padre; el que la acepta demuestra prudencia.
Dichoso el que halla sabiduría, el que adquiere inteligencia.
¿Quién es sabio y entendido entre ustedes? Que lo demuestre con su buena conducta, mediante obras hechas con la humildad que le da su sabiduría.
El prudente ve el peligro y lo evita; el inexperto sigue adelante y sufre las consecuencias.
Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa.
Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca.
Me propuse más bien, estando entre ustedes, no saber de cosa alguna, excepto de Jesucristo, y de este crucificado.
El que adquiere cordura a sí mismo se ama, y el que retiene el discernimiento prospera.
Amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más importante que todos los holocaustos y sacrificios.
Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios, sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos.
Hasta un necio pasa por sabio si guarda silencio; se le considera prudente si cierra la boca.
Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra.