Versículos de la Biblia por tema / Bondad
Precisamente por eso, esfuércense por añadir a su fe, virtud; a su virtud, entendimiento; al entendimiento, dominio propio; al dominio propio, constancia; a la constancia, devoción a Dios; a la devoción a Dios, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.
No se dejen engañar: «Las malas compañías corrompen las buenas costumbres».
El fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad.
Tú eres fiel con quien es fiel e íntegro con quien es íntegro.
Sean compasivos, así como su Padre es compasivo.
Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.
El Señor es justo en todos sus caminos y bondadoso en todas sus obras.
«Todo está permitido», pero no todo es provechoso. «Todo está permitido», pero no todo es constructivo.
Acuérdate, Señor, de tu misericordia y gran amor, que siempre me has mostrado. Olvida los pecados y las transgresiones que cometí en mi juventud. Acuérdate de mí según tu gran amor, porque tú, Señor, eres bueno.
Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan.
Pero de una cosa estoy seguro: he de ver la bondad del Señor en esta tierra de los vivientes.
Así dice el Señor: «Deténganse en los caminos y miren; pregunten por los senderos antiguos. Pregunten por el buen camino, ¡y sigan por él! Así hallarán el descanso anhelado. Pero ellos dijeron: “¡No lo seguiremos!”.»
Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe.
Entonces comprenderás la justicia y el derecho, la equidad y todo buen camino.
Y Dios el Señor dijo: «El ser humano ha llegado a ser como uno de nosotros, pues tiene conocimiento del bien y del mal. No vaya a ser que extienda su mano y también tome del fruto del árbol de la vida, lo coma y viva para siempre». Entonces Dios el Señor expulsó al ser humano del jardín del Edén para que trabajara la tierra de la cual había sido hecho.
Ni se enciende una lámpara para cubrirla con un cajón. Por el contrario, se pone en la repisa para que alumbre a todos los que están en la casa. Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo.
Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo elegido, dedicado a hacer el bien.
Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes, de manera que siempre, en toda circunstancia, tengan todo lo necesario, y toda buena obra abunde en ustedes.
En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.
El amor debe ser sincero. Aborrezcan el mal; aférrense al bien.
Y a ustedes, ¿quién les va a hacer daño si se esfuerzan por hacer el bien?
Que se aparte del mal y haga el bien; que busque la paz y la siga.
De todo hombre se espera lealtad. Más vale ser pobre que mentiroso.
En cuanto a las mujeres, quiero que ellas se vistan decorosamente, con modestia y recato, sin peinados ostentosos, ni oro, ni perlas ni vestidos costosos. Que se adornen más bien con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan servir a Dios.
No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien.
Confía en el Señor y haz el bien; establécete en la tierra y mantente fiel.
Bueno es el Señor; es refugio en el día de la angustia, y protector de los que en él confían.