Versículos de la Biblia por tema / Pobreza
Todo esfuerzo tiene su recompensa, pero quedarse solo en palabras lleva a la pobreza.
Los ricos son los amos de los pobres; los deudores son esclavos de sus acreedores.
Defiendan la causa del débil y del huérfano; háganles justicia al pobre y al oprimido.
Si el pobre recurría a mí, yo lo rescataba y también al huérfano si no tenía quien lo ayudara. Me bendecían los desahuciados; ¡por mí gritaba de alegría el corazón de las viudas!
Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez.
Aparentemente tristes, pero siempre alegres; pobres en apariencia, pero enriqueciendo a muchos; como si no tuviéramos nada, pero poseyéndolo todo.
¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el peligro, o la violencia?
De todo hombre se espera lealtad. Más vale ser pobre que mentiroso.
El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos.
Aleja de mí la falsedad y la mentira; no me des pobreza ni riquezas, sino solo el pan de cada día.
¡Levántate, Señor! ¡Levanta, oh Dios, tu brazo! ¡No te olvides de los indefensos!
Este pobre clamó, el Señor lo oyó y lo libró de todas sus angustias.
El que tiene dos camisas debe compartir con el que no tiene ninguna —les contestó Juan—, y el que tiene comida debe hacer lo mismo.
El Señor da la riqueza y la pobreza; humilla, pero también enaltece.
Con su riqueza el rico pone a salvo su vida, pero al pobre no hay ni quien lo amenace.
¡Levanta la voz, y hazles justicia! ¡Defiende a los pobres y necesitados!
El Espíritu del Señor y Dios está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas noticias a los pobres. Me ha enviado a sanar los corazones heridos, a proclamar libertad a los cautivos y la liberación de los prisioneros.
Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano con eso.