Versículos de la Biblia por tema / Debilidad
Podrán desfallecer mi cuerpo y mi corazón, pero Dios es la roca de mi corazón; él es mi herencia eterna.
Un abismo llama a otro abismo en el rugir de tus cascadas; todas tus ondas y tus olas se han precipitado sobre mí.
Defiendan la causa del débil y del huérfano; háganles justicia al pobre y al oprimido.
Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.
¡Levanta la voz por los que no tienen voz! ¡Defiende los derechos de los desposeídos!
Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado.
Estén alerta y oren para que no caigan en tentación. El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil.
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio.
Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes.
Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaído seca los huesos.
Pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». Por lo tanto, gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo.
Él fortalece al cansado y acrecienta las fuerzas del débil.
Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque, cuando soy débil, entonces soy fuerte.