Versículos de la Biblia por tema / Seguir
Vengan, síganme —les dijo Jesús—, y los haré pescadores de hombres.
Solamente al Señor tu Dios debes seguir y rendir culto. Cumple sus mandamientos y obedécelo; sírvele y aférrate a él.
El Dios que da la paz levantó de entre los muertos al gran Pastor de las ovejas, a nuestro Señor Jesús, por la sangre del pacto eterno. Que él los capacite en todo lo bueno para hacer su voluntad. Y que, por medio de Jesucristo, Dios cumpla en nosotros lo que le agrada. A él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme.
Que el Señor los lleve a amar como Dios ama, y a perseverar como Cristo perseveró.
No añadan ni quiten palabra alguna a esto que yo les ordeno. Más bien, cumplan los mandamientos del Señor su Dios.
Por tanto, imiten a Dios, como hijos muy amados.
Entonces llamó a la multitud y a sus discípulos. —Si alguien quiere ser mi discípulo —les dijo—, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz y me siga.
De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros.
Cumple los mandamientos del Señor tu Dios; témelo y sigue sus caminos.
Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por ustedes, dándoles ejemplo para que sigan sus pasos.
Pero si les parece mal servir al Señor, elijan ustedes mismos a quiénes van a servir: a los dioses que sirvieron sus antepasados al otro lado del río Éufrates o a los dioses de los amorreos, en cuya tierra ustedes ahora habitan. Por mi parte, mi familia y yo serviremos al Señor.
Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.
Una vez más Jesús se dirigió a la gente, y les dijo: —Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
El Señor mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No temas ni te desanimes.
Me doy prisa, no tardo nada para cumplir tus mandamientos.
Dichosos todos los que temen al Señor, los que van por sus caminos.
Sigan por el camino que el Señor su Dios les ha trazado, para que vivan, prosperen y disfruten de larga vida en la tierra que van a poseer.
Infundiré mi Espíritu en ustedes y haré que sigan mis estatutos y obedezcan mis leyes.
Y el que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí.
Mi Padre es glorificado cuando ustedes dan mucho fruto y muestran así que son mis discípulos.
Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él.
El Señor les dio a conocer su pacto, los diez mandamientos, los cuales escribió en dos tablas de piedra y les ordenó que los pusieran en práctica.
Jesús se dirigió entonces a los judíos que habían creído en él, y les dijo: —Si se mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.
Quien quiera servirme debe seguirme; y donde yo esté, allí también estará mi siervo. A quien me sirva, mi Padre lo honrará.
El Señor afirma los pasos del hombre cuando le agrada su modo de vivir.
Así también la fe por sí sola, si no tiene obras, está muerta.
No te desvíes ni a diestra ni a siniestra; apártate de la maldad.
Si el Espíritu nos da vida, andemos guiados por el Espíritu.
Guía mis pasos conforme a tu promesa; no dejes que me domine la iniquidad.