Versículos de la Biblia por tema / Salud
No seas sabio en tu propia opinión; más bien, teme al Señor y huye del mal. Esto infundirá salud a tu cuerpo y fortalecerá tu ser.
Panal de miel son las palabras amables: endulzan la vida y dan salud al cuerpo.
Al oír esto, Jesús les contestó: —No son los sanos los que necesitan médico, sino los enfermos.
¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios.
Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente.
Pues aunque el ejercicio físico trae algún provecho, la piedad es útil para todo, ya que incluye una promesa no solo para la vida presente, sino también para la venidera.
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los que tienen lepra, expulsen a los demonios. Lo que ustedes recibieron gratis, denlo gratuitamente.
Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaído seca los huesos.
Aleja de tu corazón el enojo, aparta de tu cuerpo la maldad, porque juventud y vigor son pasajeros.
La esperanza frustrada aflige al corazón; el deseo cumplido es un árbol de vida.
Restaura a los de corazón quebrantado y cubre con vendas sus heridas.