Interpretación de la Biblia / Marcos 13:11
Y, cuando los arresten y los sometan a juicio, no se preocupen de antemano por lo que van a decir. Solo declaren lo que se les dé a decir en ese momento, porque no serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu Santo.
Jesús habla a Sus discípulos sobre un futuro en el que serán perseguidos por su fe. Serán entregados para ser castigados y afrontarán tiempos difíciles; incluso podrían verse en situaciones en las que su vida corra peligro. En medio de estos terribles sucesos, Jesús les dice a los discípulos que no se preocupen por lo que dirán.
Más bien, les asegura que el Espíritu Santo vendrá a ellos y les dará las palabras adecuadas en ese preciso momento. En otras palabras, nuestra tarea no es preocuparnos por lo que sucederá, sino confiar en el Espíritu Santo y hablar cuando llegue el momento.
Libro: Nuevo Testamento /
Marcos