Interpretación de la Biblia / Santiago 1:18
En este versículo, Santiago nos dice cómo nacemos espiritualmente por la palabra de verdad y somos las primicias de la creación de Dios. Este concepto se refiere a nuestra conversión y renovación espiritual, obra exclusiva de Dios. Él nos ha elegido para ser Sus hijos y nos revela Su verdad en Su Palabra para guiarnos en la vida.
El poder de la palabra de verdad
La palabra de verdad es lo que nos da vida espiritual, lo que nos acerca a Cristo y nos permite vivir en obediencia a Él. El apóstol Pablo escribió: «Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo» (Romanos 10:17).
La palabra de Dios es lo que nos lleva a creer en Jesús y a recibir el don de la salvación. La palabra de verdad también es lo que nos guía y nos ayuda a vivir en obediencia a Dios.
La soberanía de Dios en la salvación
Que Dios nos haya elegido para ser Sus hijos es un acto de pura gracia. Nada de lo que hagamos puede ganarnos la salvación. Es Dios, a través de Su Espíritu, quien nos abre los ojos a la verdad de Su Palabra y nos permite arrepentirnos de nuestros pecados y creer en Él.
El propósito de las primicias de Dios
Como primicias de Dios, somos un reflejo de la obra que Él realiza en la creación. Él hizo todas las cosas nuevas y nos hizo parte de ella. Por ser primicias, estamos llamados a ser un testimonio vivo de la obra redentora de Dios en el mundo. Debemos llevar la luz de Cristo a otros para que también puedan conocer la verdad de Su Palabra y experimentar la salvación que se encuentra en Él.