Interpretación de la Biblia / Hechos 2:21
En Hechos 2:21, cuando Pedro se dirige a la multitud reunida en Jerusalén el día de Pentecostés. En este punto Pedro les habla del cumplimiento de la profecía de Joel, que prometía que Dios derramaría Su Espíritu sobre toda carne, y les informa que Jesús, a quien crucificaron, fue resucitado por Dios y exaltado a su diestra.
Pedro luego los llama a arrepentirse de sus pecados y a ser bautizados en el nombre de Jesucristo para el perdón de los pecados y recibir el don del Espíritu Santo. Es en este contexto que cita el versículo en cuestión, que es una referencia al libro del profeta Joel (2:32).
Importancia teológica y práctica
“Invocar el nombre del Señor” en este versículo es una invitación a recurrir a Dios para salvación. Cuando Pedro dice esto, está llamando a la multitud a recurrir a Dios en busca de ayuda, en este caso, ayuda para la salvación.
Está claro que la salvación sólo es posible a través de Jesucristo. Es decir, al invocar el nombre del Señor, invocamos a Jesús para que nos salve de nuestros pecados. Enviado al mundo como el Salvador de la humanidad, Jesús vino a la tierra para redimirnos con su sacrificio. Y cuando pedimos a Dios la salvación, Él nos la da a través de lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz.