Interpretación de la Biblia / Santiago 4:4
El apóstol Santiago llama a algunas personas "adúlteras" en este pasaje, y esto no significa que estén cometiendo adulterio, sino que son infieles a Dios en un sentido espiritual. Nos confronta con una verdad impactante: ser amigo del mundo es ser enemigo de Dios. Pero ¿qué significa esta frase?
Amistad con el mundo
La amistad con el mundo no es simplemente tener amigos que no son cristianos. Es más bien amar las cosas del mundo en lugar de amar a Dios. Esto significa que nuestras lealtades se dividen al intentar agradar a Dios y, al mismo tiempo, encajar y ser aceptados por el mundo.
Cuando sentimos que debemos comprometer nuestro comportamiento espiritual para ser aceptados por la sociedad, nuestra amistad con Dios se ve amenazada.
Enemigos de Dios
Ser amigo del mundo nos coloca en una posición antagónica hacia Dios. En lugar de depositar nuestra lealtad en Él, la depositamos en el mundo, en sus deseos y expectativas.
Nos sentimos cómodos cuando nuestras opiniones son aceptadas y consideradas normales en la sociedad, y nos sentimos ansiosos cuando nuestras creencias difieren de las de los demás. En este sentido, nuestro enfoque se desplaza de Dios y Su plan para nuestras vidas a complacer a los demás y obtener su aprobación.